EE.UU. despliega por primera vez su sistema "asesino de drones" Merops en Oriente Medio para neutralizar una amenaza iraní. Las fuerzas estadounidenses derribaron un dron Shahed de fabricación iraní en Kuwait utilizando este innovador sistema de bajo costo, marcando un antes y después en la defensa contra ataques con drones.
El Merops, desarrollado bajo el Proyecto Eagle, combina inteligencia artificial, radares y drones interceptores capaces de alcanzar 280 km/h. Su costo por unidad ronda los 15.000 dólares, pero podría reducirse a menos de 10.000 con mayor producción. "Operarlo es tan sencillo como usar un controlador de videojuegos", destacó Dan Driscoll, secretario del Ejército estadounidense.
Previamente probado en Ucrania, donde interceptó más de 1.000 drones Shahed, el sistema ya ha sido adquirido por aliados como Polonia y Rumanía. Lituania también planea sumarse. Su éxito radica en su eficacia contra drones baratos, evitando el uso costoso de misiles balísticos.
En paralelo, EE.UU. integró en Arabia Saudita la plataforma ucraniana "Sky Map", que centraliza datos de radares para monitorear amenazas aéreas. Aunque el Merops tuvo fallos iniciales durante pruebas supervisadas por el exCEO de Google Eric Schmidt, ahora está plenamente operativo.
Este despliegue refuerza la estrategia de defensa multicapa de Washington en una región donde los drones iraníes son una amenaza creciente. La tecnología no solo ahorra costos, sino que redefine las reglas del juego en la guerra asimétrica.

