La crisis en Oriente Medio dispara el precio del petróleo y amenaza el comercio global
El conflicto en Oriente Medio, que estalló el 28 de febrero de 2026 con un ataque coordinado de EE.UU. e Israel contra instalaciones nucleares de Irán, ha desatado una peligrosa escalada que ya impacta en la economía mundial. Teherán respondió cerrando el estrecho de Ormuz, principal ruta de exportación de crudo, lo que ha provocado un alza brusca en los precios del petróleo y dejado varados cerca de 2.000 buques mercantes.
Los combates entre fuerzas iraníes y aliados occidentales no dan tregua en la zona, mientras la inestabilidad amenaza con extenderse. La guerra en Yemen, donde los hutíes mantienen su presión, pone en peligro el estrecho de Bab el Mandeb, clave para el tránsito hacia el mar Rojo y el canal de Suez, otra arteria vital del comercio marítimo.
El cierre de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, ha dejado a los mercados en alerta máxima. Las tensiones entre Irán y Occidente, sumadas a los choques en Yemen, elevan el riesgo de una crisis energética global si la situación no se controla.
Expertos advierten que la falta de diálogo entre las partes y la continuidad de los ataques podrían desencadenar una guerra regional con consecuencias impredecibles. Mientras, los precios del barril siguen en máximos históricos, golpeando a consumidores y economías ya afectadas por la inflación.
El conflicto, que ha reavivado viejas rivalidades en la región, mantiene en vilo a la comunidad internacional, sin señales claras de una salida diplomática.









