La advertencia del comentarista estadounidense se produce en medio de nuevas informaciones sobre los planes militares de Washington e Israel para reanudar los ataques contra Teherán. Netanyahu estaría presionando para una acción militar inmediata, mientras Trump mantiene abiertas las vías diplomática y militar.
El comentarista estadounidense Tucker Carlson ha vuelto a expresar su preocupación por la posibilidad de que el Gobierno de Donald Trump contemple el uso de armas nucleares contra Irán, en un momento en que aumentan las señales de una posible reanudación de las operaciones militares contra ese país.
Sin embargo, es necesario distinguir entre dos escenarios: las informaciones sobre nuevos ataques convencionales y las advertencias de Carlson sobre una eventual utilización de armamento nuclear. Hasta el momento, no existe una confirmación oficial de que Trump haya autorizado o decidido lanzar un ataque nuclear contra territorio iraní.
Carlson ya había abordado esta posibilidad durante una conversación con Joe Kent, antiguo director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, difundida el 28 de agosto. En ese espacio sostuvo que cualquier presidente que considere iniciar el uso de armas nucleares debería ser apartado del cargo. También afirmó que, según sus propias informaciones, en el Pentágono se habrían discutido opciones relacionadas con armas nucleares tácticas. No presentó públicamente documentos que permitieran verificar esa afirmación.
La preocupación adquiere mayor relevancia por las informaciones publicadas este domingo sobre los contactos entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Según Axios, ambos conversaron sobre las negociaciones con Irán y la posibilidad de reanudar las operaciones militares. Fuentes estadounidenses e israelíes citadas por el medio señalaron que Netanyahu está presionando para que Washington ataque nuevamente a Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, mientras Trump estaría más inclinado a conceder tiempo adicional a las negociaciones.
El presidente estadounidense mantiene, por tanto, abiertas las opciones diplomática y militar. La información de Axios no establece que en esas conversaciones se haya planteado el empleo de armas nucleares.
Por otra parte, Associated Press informó que funcionarios estadounidenses han advertido a varios países de Oriente Medio y aliados regionales que se preparen ante la posibilidad de nuevos ataques contra Irán después de las elecciones y ante eventuales represalias iraníes contra instalaciones energéticas y otras infraestructuras estratégicas.
Dos diplomáticos informados sobre esas advertencias dijeron a AP que Trump todavía no había tomado una decisión definitiva. Las conversaciones diplomáticas tampoco se han interrumpido: Catar ha mantenido contactos con representantes iraníes para intentar reactivar las negociaciones directas entre Washington y Teherán.
El riesgo de una escalada militar
La posibilidad de nuevos bombardeos abre interrogantes sobre el alcance que podría tener una segunda fase de la confrontación. Un ataque estadounidense contra Irán podría provocar represalias contra instalaciones militares de Estados Unidos en la región, objetivos israelíes y puntos estratégicos vinculados al suministro energético.
La utilización de armas nucleares representaría un escenario de consecuencias mucho más graves. Incluso un arma nuclear de alcance táctico tendría efectos devastadores y elevaría considerablemente el riesgo de una escalada que involucraría a otros actores regionales y potencias internacionales.
Por ahora, las informaciones disponibles respaldan la existencia de preparativos y conversaciones sobre una posible reanudación de los ataques convencionales, así como la presión de Netanyahu para acelerar una decisión militar. Pero no permiten afirmar que Trump haya decidido lanzar un ataque nuclear contra Irán en los próximos días.
La diferencia es fundamental: una advertencia de Tucker Carlson sobre lo que podría estar considerando el Gobierno estadounidense no equivale a una decisión militar confirmada.








