El sistema penitenciario de Venezuela atraviesa una crisis sin precedentes, con cifras alarmantes que revelan un fracaso institucional grave. Desde la creación del Ministerio para el Servicio Penitenciario en 2011, se han registrado 3.528 muertes y 5.094 heridos en cárceles del país, según denunció el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP). Estos datos pintan un panorama "devastador" donde la violencia y la falta de atención médica son los principales responsables.
El OVP señaló que, en estos 14 años, el gobierno venezolano no ha logrado mejorar las condiciones carcelarias. "El régimen ha dejado un saldo trágico: 8.532 víctimas entre muertos y heridos", indicó la organización. Además, criticó que la creación del ministerio solo generó un "aparato burocrático" incapaz de realizar cambios reales. "Los ministros rotan sin dejar huella, y las políticas quedan en el papel", agregaron.
Las cifras no mienten. En junio del año pasado, más de 50.000 presos se unieron a una huelga en 19 cárceles, exigiendo mejores condiciones. Sin embargo, las promesas oficiales siguen siendo solo eso: promesas. Desde 2011, se han anunciado 18 planes para mejorar el sistema penitenciario, como el "Plan Cayapa" y el más reciente "Plan Nacional de Redenciones 2024-2025". Sin embargo, no hay evidencia pública del éxito de estas iniciativas.
La situación en las cárceles venezolanas es crítica. Las instalaciones están sobrepobladas, el personal carece de formación adecuada y las bandas armadas operan con impunidad dentro de los recintos. Además, los presos enfrentan falta de atención médica, alimentos en mal estado y violaciones constantes de sus derechos básicos, como ser juzgados en un plazo razonable.
El origen de esta crisis se remonta al 26 de julio de 2011, cuando el entonces presidente Hugo Chávez ordenó la creación del ministerio tras una de las peores crisis carcelarias del país. En aquel momento, un millar de presos resistió durante casi un mes un intento del gobierno por controlar un complejo penitenciario cerca de Caracas. La operación dejó un saldo de dos militares muertos, un preso fallecido y 22 soldados heridos.
El OVP hizo un llamado urgente al gobierno venezolano: "El sistema penitenciario no necesita más planes ni promesas. Necesita transparencia, rendición de cuentas, voluntad política y respeto por la dignidad humana". Mientras tanto, las cifras siguen sumando y el país enfrenta una de las peores crisis humanitarias en su historia reciente.











