El índice Kospi de la Bolsa de Seúl se desplomó casi un 4% este lunes tras nuevos ataques de EE.UU. contra Irán y la creciente tensión por el control del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de petróleo.
A media sesión, el principal indicador surcoreano perdía 272,16 puntos, situándose en 6.548,44 unidades. La caída sigue al hundimiento del 6,37% registrado el viernes, en una de las peores rachas del mercado asiático.
Las alarmas se encendieron cuando el operador bursátil Korea Exchange activó un mecanismo de emergencia ("sidecar") que paralizó las ventas automatizadas durante cinco minutos, después de que los futuros del Kospi 200 cayeran más del 5% en un minuto.
El índice Kosdaq, que agrupa a empresas tecnológicas, también se hundió un 5,05%. Gigantes como Samsung Electronics y SK hynix caían un 4%, mientras que las acciones de Hyundai Motor y Kia se desplomaban entre un 6,5% y un 7%.
El pánico financiero estalló después de que EE.UU. lanzara nuevos bombardeos contra Irán, con el objetivo declarado de debilitar su capacidad militar en Ormuz, donde Teherán y Washington libran una batalla por el control de este paso clave para el 20% del petróleo mundial.
Irán exige que los buques soliciten su permiso para navegar por la zona, mientras EE.UU. reforzó el bloqueo naval la semana pasada. La escalada amenaza con desestabilizar el suministro energético global y golpear las economías dependientes de las exportaciones, como Corea del Sur.
La crisis en Oriente Medio sigue sacudiendo los mercados asiáticos, con inversores buscando refugio ante el riesgo de un conflicto abierto que podría disparar los precios del crudo y frenar la frágil recuperación económica postpandemia.

