Las criptomonedas se hunden mientras la tensión en Oriente Medio agita los mercados
El bitcoin se desploma un 2% este martes, luchando por mantenerse por encima de los 64.000 dólares, mientras el ethereum cae por debajo de los 1.900 dólares. Las principales altcoins, como XRP, SOL y ADA, también registran pérdidas en medio de un mercado nervioso por la creciente inestabilidad geopolítica.
Alex Kuptsikevich, analista de FxPro, advierte que el bitcoin lleva cuatro días probando el nivel clave de 65.000 dólares sin un repunte sólido. Lo más preocupante, según él, es la falta de ventas significativas cerca de ese precio, lo que sugiere que los grandes inversores están acumulando posiciones cortas en lugar de tomar ganancias.
La sombra de Oriente Medio se cierne sobre los mercados. Irán asegura estar cerca de un acuerdo con Omán para reabrir el Estrecho de Ormuz, pero rechaza negociar con EE.UU. hasta que Washington cumpla sus exigencias. El ministro iraní, Abbas Araghchi, declaró que "no hay posibilidad de reanudar las conversaciones" mientras EE.UU. incumpla el acuerdo firmado en junio.
Mientras tanto, Donald Trump afirmó que EE.UU. controla el Estrecho de Ormuz y exigió compensaciones a Irán por ataques vinculados al país persa. La escalada de tensiones dispara los precios del petróleo y aleja cualquier esperanza de paz en la región. Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote, señala que las promesas de paz de Washington "carecen de fundamento" y no garantizan una solución duradera.
En medio del caos, hay un rayo de esperanza para el bitcoin: las "ballenas" (inversores con más de 10.000 BTC) están aumentando sus tenencias. Según Santiment, el número de estas carteras ha crecido un 7,1% en ocho semanas, sumando 1.500 millones de dólares en acumulación. Sin embargo, el Índice de Miedo y Codicia sigue en 30 (zona de miedo), lo que sugiere que el mercado no está listo para superar los 70.000 dólares.
Todo podría cambiar este miércoles con la publicación de los datos de inflación de EE.UU., que podrían reactivar el apetito de los inversores. Pero, por ahora, la incertidumbre reina en los mercados.

