El mundo de la música dominicana se encuentra de luto tras la muerte del icónico cantante Alex Bueno, cuyo legado fue celebrado este lunes en un emotivo velatorio en el Teatro Nacional Eduardo Brito de Santo Domingo. Entre los asistentes destacó la presencia de Fernando Villalona, una leyenda del merengue y figura clave en la carrera de Bueno, quien llegó acompañado de su esposa, Fátima Villalona, para rendirle un homenaje final.
El artista, visiblemente afectado, destacó durante el evento el impacto que Bueno tuvo en la música dominicana. “Alex fue una de las figuras más completas de nuestra música”, expresó Villalona. “Su talento y calidad interpretativa marcaron a varias generaciones”. Además, Villalona recordó con nostalgia los años en los que compartieron escenario y mencionó la profunda conexión que mantuvieron. “Es un hermano que vi crecer a mi lado”, dijo. “Ya se nos fue, y me quedan pocos compañeros. Solo espero que Dios nos dé vida y salud para seguir adelante”.
Una relación mentor-discípulo
El vínculo entre ambos artistas trascendió lo profesional. Desde los inicios de Bueno en la industria, Villalona fungió como una figura paterna y guía. En una entrevista con el periodista Tony Dandrades, Bueno reveló que fue Villalona quien lo descubrió cuando ensayaba con Gerardo Veras para su participación en el programa «Fiesta», de Teleantillas. “Fernando me mandó a buscar y luego trabajé tres años con él en su orquesta”, compartió el cantante en esa ocasión.
Bueno siempre reconoció la influencia de Villalona en su carrera, describiéndolo como una figura respetada y esencial en su desarrollo musical. “Fernando es uno de los pocos artistas que escucho”, dijo. “Nos tratamos como padre e hijo, y musicalmente hablando, soy prácticamente hijo de él. Fue gracias a él que me di a conocer”.
Un homenaje cargado de emoción
El velatorio reunió a familiares, colegas y admiradores en un ambiente de profunda tristeza. El Teatro Nacional se llenó de quienes quisieron despedir al artista, recordando su voz inigualable y su contribución a la música dominicana. El evento no solo marcó el final de una carrera brillante, sino también el cierre de una etapa para una generación que creció acompañada por las melodías de Alex Bueno.
Su partida deja un vacío en la industria, pero su legado, como destacó Villalona, seguirá resonando en el corazón de quienes lo admiraron.










