La República Dominicana avanza en su transición a energías renovables, pero enfrenta desafíos en almacenamiento
La Comisión Nacional de Energía (CNE) de la República Dominicana está trabajando para impulsar el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energías renovables, aunque reconoce que el país aún enfrenta importantes desafíos para alcanzar sus metas. A pesar de los avances tecnológicos a nivel internacional, no todos los modelos son aplicables a la realidad financiera y energética del país.
La importancia del almacenamiento en la transición energética
Durante un reciente Diálogo de Alto Nivel con expertos internacionales, el director ejecutivo de la CNE, Edward Veras, destacó que el almacenamiento de energía es clave para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. Sin embargo, explicó que los avances tecnológicos en países desarrollados no siempre pueden replicarse en naciones en desarrollo como la República Dominicana. “Es un mercado distinto, y los mercados se adaptan a lo que financieramente es posible”, señaló Veras.
Actualmente, el país está avanzando hacia su objetivo de alcanzar un 25 % de generación renovable para este año. Sin embargo, el almacenamiento sigue siendo un reto importante para alcanzar la meta del 30 % para 2030.
Tecnologías viables y en desarrollo
Veras mencionó que, en este momento, solo dos tipos de almacenamiento son comercialmente viables en el país: las baterías eléctricas, que pueden retener energía por períodos cortos o de hasta cuatro horas, y los sistemas hidroeléctricos por rebombeo. Aunque ambos tipos están ganando terreno, aún hay pocos proyectos en fase de desarrollo.
La CNE también está observando otras tecnologías emergentes, como el almacenamiento por aire comprimido, resortes y gravedad. Sin embargo, estas se encuentran en fases tempranas de desarrollo a nivel internacional y podrían tardar años en ser implementadas comercialmente.
Requisitos clave para los proyectos renovables
El director de la CNE subrayó que, para aprobar proyectos renovables, es indispensable que las empresas presenten un sólido respaldo financiero. “Un proyecto renovable es una inversión de millones de dólares. La empresa necesita demostrar de dónde va a financiarse”, explicó. Este requisito busca asegurar la viabilidad y sostenibilidad de los proyectos a largo plazo.
Conclusión: un futuro prometedor, pero con desafíos
Aunque la República Dominicana avanza a buen ritmo en su transición a energías renovables, el almacenamiento de energía sigue siendo un obstáculo clave. La adaptación de tecnologías internacionales a la realidad del país y el fortalecimiento de los proyectos financieros serán fundamentales para alcanzar las metas planteadas. El camino hacia un futuro más sostenible está trazado, pero requiere de innovación, inversión y paciencia.










