Momento histórico en el Wrigley Field: el día que Ron Santo selló una épica remontada en 1966
Un partido entre los Cachorros de Chicago y los Bravos de Atlanta en 1966 quedó grabado en la memoria del béisbol por su dramático desenlace y una serie de jugadas inolvidables. El encuentro, disputado el 29 de mayo en el icónico Wrigley Field, terminó con un walk-off de Ron Santo, su segundo consecutivo en dos días, cerrando una victoria de 3-2 en 10 entradas que reflejó la capacidad de resistencia de un equipo que, pese a una temporada complicada, supo brindar momentos brillantes.
Todo comenzó con un impecable doble de Adolfo Phillips, jugador clave adquirido en un intercambio con los Filis semanas atrás, quien anotó la primera carrera tras un error del jardinero Rico Carty. Fergie Jenkins, otro refuerzo reciente, demostró su calidad como abridor con una actuación sólida, aunque el empate llegó en la novena con un poco común home run dentro del campo de Eddie Mathews, luego de una confusión defensiva.
El partido, que mantuvo en vilo a los 19,000 espectadores, terminó con el histórico batazo de Santo, un golpe que consolidó su legado como líder ofensivo del equipo. Aunque los Cuchillos finalizaron esa campaña con un pobre récord de 59-103, este duelo resumió su espíritu combativo: un grupo de jóvenes talentos, como Jenkins y Phillips, comenzaba a dar señales de un futuro prometedor.
Más allá del resultado, el juego destacó por situaciones inusuales, como el robo de home de Mack Jones y la polémica jugada de Mathews. Hoy, casi seis décadas después, sigue siendo un recordatorio de cómo el béisbol puede convertir un domingo cualquiera en una pieza invaluable de su historia. La próxima vez que los Cachorros jueguen en casa, valdría la pena mirar hacia el pasado y recordar que, incluso en los años difíciles, el diamante siempre regala magia.







