Los New York Knicks han reforzado su juego interior con la incorporación del experimentado Andre Drummond, quien firmó un contrato por un año y 3.9 millones de dólares. El movimiento busca compensar la salida de Mitchell Robinson, pieza clave en el banquillo durante la reciente conquista del campeonato, ahora fichado por Boston Celtics.
Drummond, de 32 años, llega para respaldar a Karl-Anthony Towns en la posición de pívot. Aunque menos defensivo que Robinson, el nuevo jugador mantiene una capacidad sobresaliente en rebotes, su principal aporte. La diferencia salarial entre ambos refleja el ajuste financiero de los Knicks, limitados por las regulaciones de la NBA para evitar superar el "segundo apron" impositivo.
El veterano, que jugó los últimos dos años con Philadelphia 76ers como suplente de Joel Embiid, aporta versatilidad ofensiva, incluyendo un inusual 35.6% en triples la temporada pasada, algo inexistente en el repertorio de Robinson. Sin embargo, su rol estará centrado en la energía y la lucha bajo los tableros.
Con esta operación, Nueva York mantiene el núcleo de su equipo campeón, reteniendo a Landry Shamet, José Alvarado y Mohamed Diawara, mientras busca repetir éxito en la próxima temporada. Drummond, en su séptimo equipo en la NBA, enfrenta el desafío de consolidarse como pieza clave en la defensa del título.
El mercado de pívots sigue en movimiento, pero los Knicks han dado un paso estratégico para no perder competitividad en una conferencia cada vez más exigente.




