El sistema educativo dominicano enfrenta una crisis estructural que va más allá de las cifras oficiales presentadas por el Gobierno. Tras el discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, líderes magisteriales han cuestionado la efectividad de las políticas implementadas, señalando que los avances anunciados no se traducen en mejoras concretas para las comunidades escolares. Menegildo De La Rosa, presidente de la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte y vocero de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), advirtió que la falta de infraestructura y la sobrepoblación en las aulas siguen siendo los principales desafíos del sector.
El año pasado, el país vivió una oleada de protestas debido a la falta de cupos escolares, situación que dejó en evidencia las limitaciones del sistema. De La Rosa destacó que, aunque el Gobierno ha resaltado el crecimiento en la matrícula de educación secundaria, este aumento se debe principalmente a la transición natural de estudiantes desde primaria, y no a la creación de nuevas plazas o la ampliación de la cobertura educativa. “No podemos hablar de expansión real si no se están generando nuevos espacios educativos”, afirmó.
Uno de los puntos críticos es la infraestructura escolar. En muchas provincias y municipios, las comunidades siguen luchando por aulas dignas y planteles en condiciones adecuadas. “El problema no es solo estadístico, es estructural”, subrayó el dirigente magisterial. Aunque el Gobierno ha inaugurado nuevos centros educativos, numerosas escuelas siguen funcionando en condiciones precarias, lo que afecta directamente la calidad del aprendizaje.
En cuanto al anuncio de una nueva legislación educativa, De La Rosa advirtió que se trata de una iniciativa que ha generado amplio rechazo en la comunidad educativa y en diversos sectores sociales. Se refirió específicamente al proyecto de fusión entre el Ministerio de Educación (Minerd) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), el cual, según él, debería ser retirado del Congreso Nacional debido a la falta de consenso.
El líder magisterial reiteró la disposición del gremio docente para participar en un proceso serio de consulta nacional sobre el futuro de la educación en el país. Sin embargo, insistió en que cualquier transformación debe partir de un diagnóstico realista y abordar temas clave como la inversión en infraestructura, el respeto a la carrera docente y la participación activa de todos los actores involucrados. “La educación no puede ser solo un eje discursivo. Debe reflejarse en acciones concretas que verdaderamente impulsen el desarrollo nacional”, concluyó.
El debate sobre el futuro del sistema educativo dominicano sigue abierto, y las respuestas del Gobierno ante estas críticas serán determinantes para garantizar una mejora real en las condiciones de estudiantes y docentes.

