Una década después del colapso de la discoteca Jet Set, que dejó 236 muertos y 180 heridos, las familias de las víctimas continúan exigiendo justicia. Este domingo 8 de febrero, el Movimiento Justicia Jet Set realizará un acto de oración y memoria en las ruinas del lugar, marcando los 10 meses de la tragedia que conmocionó al país y al mundo. La misa será presidida por el Padre Rogelio Cruz, en un intento por mantener viva la lucha por la transparencia en el proceso judicial.
El derrumbe del techo de la discoteca durante una celebración amenizada por Rubby Pérez transformó una noche de fiesta en una pesadilla. Desde entonces, los familiares de las víctimas han llevado a cabo diversas acciones, incluyendo una marcha pacífica hacia el Palacio Nacional el mes pasado, para exigir respuestas claras y responsabilidades por lo ocurrido. El Estado dominicano aún no ha brindado soluciones concretas, lo que ha mantenido el dolor y la frustración en las familias afectadas.
En el ámbito judicial, el caso ha enfrentado múltiples obstáculos. Recientemente, el juez del primer juzgado de la Instrucción declaró inadmisible un recurso presentado por los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca. Ellos buscaban realizar un contraperitaje para demostrar que el colapso no fue un "homicidio involuntario", como lo calificó el Ministerio Público. Sin embargo, el recurso fue rechazado por haberse presentado fuera del plazo legal, lo que ha complicado aún más el proceso.
La tragedia del Jet Set no solo ha dejado un profundo dolor en las familias, sino que también ha puesto en evidencia la necesidad de mayor transparencia y celeridad en los procesos judiciales del país. Este domingo, el acto de memoria será un recordatorio de que, aunque el tiempo pasa, la demanda de justicia sigue vigente. Las implicaciones sociales y políticas de este caso continúan resonando, mientras las familias esperan que se haga justicia por los seres queridos que perdieron aquella fatídica noche.
