El líder sindical Gervasio de la Rosa denunció un violento operativo realizado por la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Control de Combustibles y Materiales Peligrosos (Ceccom) en Santiago. De la Rosa, presidente de la Federación de Trabajadores del Transporte de la Región Norte (Fetranreno), afirmó que fue agredido y esposado durante el allanamiento, que se llevó a cabo bajo la acusación de presunto almacenamiento ilegal de gasoil. Además, aseguró que las autoridades incautaron dos millones de pesos en combustible sin justificación clara.
De la Rosa describió el operativo como un “atropello” y relató que funcionarios y militares irrumpieron en el lugar rompiendo puertas y candados. “Es la primera vez que nos tratan así. Nos golpearon sistemáticamente y me llevaron esposado”, declaró el dirigente, quien lleva 50 años en el movimiento sindical y 20 en la distribución de combustible.
El líder sindical explicó que el abastecimiento de gasoil se realiza bajo un acuerdo con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), y su proveedor Petromovil. Este acuerdo beneficia a unas 6,000 personas dedicadas al transporte urbano e interurbano en Santiago y otras zonas del Cibao, incluyendo rutas como Santiago–Puerto Plata, Navarrete, Tamboril, Moca y La Vega.
Por su parte, el abogado del caso, Pantaleón Mieses, pidió a las autoridades respetar el debido proceso y garantizar los derechos de los involucrados. La denuncia de De la Rosa ha generado preocupación entre los trabajadores del transporte, quienes exigen una investigación transparente sobre lo ocurrido.
El caso ha puesto en el centro del debate el manejo de los operativos de seguridad y la necesidad de garantizar los derechos de los ciudadanos durante estas intervenciones.









