Un escándalo sacude el sistema educativo dominicano tras la difusión de un video que muestra a una maestra supuestamente agrediendo a una niña de cuatro años en un centro escolar de Santo Domingo Este. Las imágenes, que han generado indignación nacional, evidencian a la docente obligando a la menor a comer su propio vómito mientras la amenaza con una sandalia. Las autoridades ya han iniciado una investigación exhaustiva.
El incidente ocurrió en el centro educativo Mi Segundo Hogar/Littles Steps, ubicado en el Ensanche Ozama. En el video, que circuló ampliamente en redes sociales, se escucha a la maestra, identificada como Yamelsy Matos Beltré, decirle a la niña: “Abre la boca y cómetelo. Trágatelo, cuidado si lo vomitas”. Además, se observa cómo introduce sus dedos en la boca de la menor para forzarla a tragar.
El caso llegó rápidamente al Ministerio Público y al Ministerio de Educación, donde la docente fue llevada por el abogado Emilio López. Sin embargo, López aclaró que su participación se limitó a acompañarla ante las autoridades y que no continuará representándola. “Quien le habla ya no asumirá el proceso”, declaró el letrado, quien también destacó que cualquier persona tiene derecho a un representante legal, independientemente de los hechos.
La Unidad de Violencia de Género y Protección al Menor ya se ha hecho cargo de la investigación. Ayeisa Cedeño, directora de la unidad, confirmó que se desplazaron al colegio para recopilar información y determinar la identidad de la menor afectada. Las autoridades han asegurado que el caso será tratado con la máxima seriedad y que se aplicarán las sanciones correspondientes si se confirman los hechos.
Este suceso ha reavivado el debate sobre la protección de los menores en las instituciones educativas y la necesidad de una mayor supervisión en los centros escolares. Organizaciones de derechos humanos ya han exigido medidas más estrictas para prevenir este tipo de situaciones y garantizar la seguridad de los niños.
Mientras las investigaciones avanzan, el caso sigue generando conmoción en todo el país. Las autoridades han pedido calma a la población y han asegurado que se mantendrán informados sobre cualquier avance significativo en el proceso.
