España se postula para albergar una de las primeras gigafactorías de inteligencia artificial de Europa
El Gobierno español ha presentado su candidatura para albergar una de las primeras gigafactorías de inteligencia artificial (IA) promovidas por la Unión Europea, un proyecto estratégico que busca reducir la dependencia tecnológica de Estados Unidos y China. El plan, ya finalizado, incluye una inversión pública de 719 millones de euros y se desarrollará en dos sedes: Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid).
Un proyecto clave para la soberanía tecnológica europea
Óscar López, ministro de Transformación Digital, confirmó que España está "lista" para competir en el concurso que la Comisión Europea abrirá en julio. Según fuentes cercanas al proceso, Bruselas planea construir tres infraestructuras de gran escala y cuatro más pequeñas en distintos países. "Estoy convencido de que seremos una de las primeras gigafactorías", afirmó López, aunque advirtió que la decisión final no llegará hasta finales de año.
Las gigafactorías no serán simples centros de datos, sino hubs de supercomputación accesibles para administraciones públicas y empresas. El objetivo es impulsar la innovación en IA y tecnología cuántica, áreas donde Europa busca ganar terreno frente a los gigantes tecnológicos estadounidenses y chinos.
Inversión público-privada y colaboración empresarial
La iniciativa contará con un modelo de financiación mixto: el Estado, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), controlará el 47,99% del proyecto, mientras que el resto estará en manos de Telefónica, Banco Santander y ACS. Además, el Gobierno anunció una contribución voluntaria de 300 millones de euros a EuroHPC JU, la entidad europea encargada de coordinar infraestructuras de computación avanzada.
Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia para fortalecer la autonomía digital de la UE, en un contexto donde el 90% de la capacidad de procesamiento global se concentra fuera de Europa. Las gigafactorías podrían convertirse en polos de atracción para startups, investigadores y empresas tecnológicas, generando un ecosistema alrededor de la IA.
Un paso hacia la independencia tecnológica
Con esta apuesta, España aspira a posicionarse como un actor clave en la carrera por la soberanía digital europea. El proyecto no solo busca competir en capacidad computacional, sino también en talento y aplicaciones prácticas, desde salud hasta energía. La decisión de la Comisión Europea marcará el próximo capítulo en esta carrera tecnológica donde Europa juega a recuperar terreno.





