Los sistemas de salud en América Latina enfrentan desafíos críticos que requieren una transformación urgente, según expertos reunidos en el FIFARMA Annual Summit 2026, celebrado en Brasilia. La Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA) hizo un llamado a los países del continente para repensar sus modelos de atención, impulsar la colaboración intersectorial y adoptar una visión estratégica a largo plazo.
Durante el evento, Yaneth Giha, directora ejecutiva de FIFARMA, destacó la necesidad de superar lo que denominó la “trampa de la certeza”, un concepto del académico Adam Grant que se refiere a la tendencia a creer que ya se tienen todas las respuestas. Giha enfatizó que, para mejorar los sistemas de salud, es esencial evitar la certeza absoluta, fortalecer la cooperación entre sectores y planificar con visión de futuro. “La salud no se resuelve dentro de la salud. Y el sector, por sí solo, tampoco lo puede hacer”, afirmó.
Colaboración y lenguaje común
Giha resaltó la importancia de crear un lenguaje común que facilite la comunicación entre diferentes sectores, como la industria, el gobierno, la academia y la sociedad civil. “Hablábamos de conversar. Hablémonos. Necesitamos un lenguaje que otros puedan entender”, dijo. Este enfoque, según explicó, permitirá abordar los problemas de salud desde una perspectiva más integral y efectiva.
Además, advirtió que el largo plazo no debe ser visto como una proyección lejana, sino como una estrategia concreta que influye en las decisiones inmediatas. “Pareciera que hablar de largo plazo es dejar de lado el corto plazo, pero el largo plazo no es una estimación, es una estrategia”, señaló.
Estudio revela barreras en acceso a medicamentos
En el marco del evento, se presentó el estudio W.A.I.T. 2025, que reveló que solo el 61% de los medicamentos innovadores obtienen aprobación en América Latina. República Dominicana, por ejemplo, redujo el tiempo de aprobación de estos fármacos de 33 meses en 2024 a 31 meses en 2025. Sin embargo, el acceso real de los pacientes a estos tratamientos puede demorar hasta 5.5 años después de su aprobación por las agencias regulatorias de Estados Unidos (FDA) y Europa (EMA).
Estos hallazgos subrayan la necesidad de agilizar los procesos regulatorios y garantizar que los pacientes puedan beneficiarse de los avances médicos de manera oportuna.
Un llamado a la acción
El evento concluyó con un llamado a la acción para crear un ecosistema articulado donde todos los actores trabajen de manera conjunta. Se destacó que ningún sector puede generar cambios significativos de forma aislada y que la colaboración es clave para mejorar los sistemas de salud en la región.
La situación actual de los sistemas de salud en América Latina requiere un enfoque innovador y colaborativo. Solo mediante la transformación de los modelos tradicionales y la adopción de estrategias a largo plazo será posible garantizar un futuro más saludable para los pacientes de la región.










