PLD lanza ofensiva territorial para reconquistar el poder en 2028
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha iniciado una campaña masiva para reactivar su base política, con la apertura de 102 locales partidarios en todo el país y la promesa de reconquistar la presidencia en las próximas elecciones. Johnny Pujols, secretario general del partido, aseguró que la organización se consolida como la principal fuerza opositora frente a un gobierno del PRM que, según él, "va en picada".
Estrategia de reconquista
Durante una gira por Monseñor Nouel, el PLD inauguró cuatro sedes en Piedra Blanca, Juan Adrián, Maimón y Bonao, como parte de un plan para reorganizar sus estructuras y recuperar influencia en zonas clave. Pujols afirmó que el objetivo es reconectar con la ciudadanía mediante presencia territorial y formación política. "El poder no se regala, se gana con trabajo", declaró, enfatizando que el partido busca "devolver la dignidad al pueblo dominicano".
Críticas al gobierno y autoproclamación como oposición fuerte
El dirigente peledeísta arremetió contra el Partido Revolucionario Moderno (PRM), asegurando que su popularidad ha caído drásticamente desde las elecciones. "Ganaron con más del 50%, pero hoy no superan el 30% en las encuestas", afirmó. Además, criticó la gestión del actual gobierno, señalando que provincias como Monseñor Nouel han quedado "fuera de la agenda nacional".
Sin alianzas, solo con el pueblo
Pujols descartó negociaciones con otros partidos, insistiendo en que la única alianza válida es con la ciudadanía. "Ya estamos conectados con el pueblo en casi todos los municipios, y eso es lo que nos llevará de vuelta al poder", declaró. El PLD apuesta a recuperar credibilidad mediante propuestas técnicas y un discurso centrado en "políticas públicas efectivas".
Preparativos para 2028
La cúpula peledeísta, incluidos figuras como Rubén Bichara y Félix Nova, respalda esta estrategia, que busca posicionar al partido como alternativa de gobierno. Con 154 locales previstos a nivel nacional, el PLD busca capitalizar el descontento social y reafirmar su influencia en la política dominicana.
El mensaje es claro: el PLD no solo quiere volver, sino que asegura tener el equipo y las ideas para hacerlo. La batalla por 2028 ya comenzó.







