La muerte de una joven de 26 años en Gurabo, República Dominicana, ha desatado una intensa polémica entre explicaciones médicas y creencias populares, poniendo en evidencia las tensiones entre ciencia y tradición en la región. Anayery Vargas Polanco falleció en el Hospital José María Cabral y Báez tras ser diagnosticada con neumonía, pero su familia cuestiona las causas de su muerte y asegura que podría estar vinculada a un supuesto "trabajo de brujería".
Las sospechas comenzaron cuando, horas después de su fallecimiento, el cuerpo de la joven no presentaba rigidez cadavérica, algo que los médicos atribuyen a procesos naturales. Sin embargo, algunos familiares sostienen que su alma fue "vendida" mediante rituales de hechicería, alimentando teorías que han dividido a la comunidad. "Dicen que la persona parece muerta, pero su alma no lo está", afirmó una allegada, sumida en la incertidumbre.
El caso tomó un giro dramático durante el velatorio, cuando algunos presentes aseguraron ver movimientos en los dedos de la joven, lo que llevó a suspender su sepultura y trasladar el cuerpo de vuelta a la residencia familiar. Este hecho generó un clima de tensión y desconfianza, reflejando las profundas raíces de las creencias espirituales en la región.
Por otro lado, vecinos de la zona han adoptado una postura más escéptica, señalando que Vargas Polanco enfrentaba problemas de salud relacionados con el consumo frecuente de vapes y hookah, lo que pudo haber contribuido a su complicación pulmonar. Aunque las autoridades locales no han emitido un pronunciamiento oficial, el caso ha reavivado debates sobre la influencia de la cultura tradicional en la interpretación de eventos trágicos.
Mientras la comunidad de Gurabo sigue dividida entre quienes buscan explicaciones médicas y quienes recurren a creencias ancestrales, el caso de Anayery Vargas Polanco destaca cómo tragedias personales pueden convertirse en puntos de conflicto entre ciencia y tradición en sociedades donde ambas conviven estrechamente. Las autoridades siguen investigando los hechos, aunque el impacto social de este evento perdurará en la memoria colectiva de la localidad.







