Trump enfrenta creciente rechazo por guerra en Irán y crisis económica en vísperas de elecciones clave
La administración de Donald Trump enfrenta un panorama cada vez más adverso a medida que se acercan las elecciones de medio término en noviembre. Según una encuesta de la Universidad de Quinnipiac, el 60% de los votantes estadounidenses rechaza una acción militar contra Irán, mientras que un 66% desaprueba la gestión del conflicto por parte del presidente, cifras que no dejan de aumentar.
La economía se ha convertido en otro dolor de cabeza para Trump. Solo el 35% de los ciudadanos aprueba su manejo económico, frente a un 60% que lo critica, un margen peor que el de gobiernos anteriores en esta etapa. La guerra en Irán ha agravado la situación: el precio de la gasolina alcanzó un récord de 4,10 dólares por galón, un 37% más desde que EE.UU. e Israel lanzaron ataques coordinados contra Teherán en febrero.
El malestar es generalizado. Una encuesta de CNN/SSRS revela que el 74% de los estadounidenses —incluyendo al 43% de los republicanos— cree que el conflicto no justifica sus costos económicos ni humanos. Trump se convirtió así en el primer presidente moderno en llevar al país a una guerra sin apoyo popular, incumpliendo su promesa de evitar "guerras eternas". Analistas prevén que los republicanos podrían perder el control de la Cámara de Representantes en noviembre.
Pero el descontento no se limita a Trump. Una encuesta de The New York Times y Siena muestra que dos tercios de la Generación Z rechaza tanto a demócratas como a republicanos. Entre los jóvenes demócratas, el 68% está insatisfecho con su partido, al que acusan de servir a grandes empresarios y aventuras imperialistas.
Este clima refleja un hartazgo más profundo. Movimientos como Black Lives Matter, la oposición al ICE y la solidaridad con Palestina han marcado a una generación que también impulsó sindicatos en empresas como Amazon y Starbucks. Mientras, la desigualdad se dispara: los 10 millonarios más ricos de EE.UU. aumentaron su fortuna un 526% desde 2020, mientras los salarios caen a niveles no vistos desde 1929.
Ante esto, el socialismo gana terreno entre jóvenes que ven el "capitalismo al desnudo". Figuras como Alexandria Ocasio-Cortez y candidatos vinculados a los Socialistas Democráticos de América (DSA) desafían al establishment, aunque críticos advierten que el Partido Demócrata históricamente ha absorbido y neutralizado movimientos progresistas.
Con un 62% de la población convencido de que ni republicanos ni demócratas representan sus intereses, crece el llamado a una alternativa independiente. El desafío, como muestran ejemplos internacionales, es construir una opción que no se diluya en los partidos tradicionales.

