Israel evalúa reiniciar ataques en Gaza tras rechazar plan de paz respaldado por Hamás
El gobierno israelí debatió la posibilidad de relanzar operaciones militares en Gaza para rechazar públicamente un plan de posguerra apoyado por Hamás pero cuestionado por Israel, según fuentes de seguridad. La medida busca enviar un mensaje claro tras la aceptación del grupo terrorista a una hoja de ruta promovida por la Junta por la Paz, que Jerusalem considera inaceptable.
Durante una reunión del gabinete de seguridad, se aprobó el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza para desarmar a Hamás. Sin embargo, el primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que Israel no avala los términos del acuerdo, respaldado por EE.UU., y varios ministros exigieron que lo declare abiertamente.
El general Ofir Mizrahi-Rozen, jefe de inteligencia militar israelí, advirtió que Hamás "no abandonó su objetivo de destruir a Israel" pese a aceptar el plan. Según él, la organización busca presionar a Jerusalem e internacionalizar el conflicto, incluyendo fuerzas de países hostiles como Turquía y Qatar cerca de la frontera.
Por su parte, el director del Shin Bet, David Zini, calificó la adhesión de Hamás como "una emboscada estratégica" para ganar tiempo y evitar que Israel reanude la ofensiva antes de las elecciones del 27 de octubre.
Jerusalem ya entregó a Washington una lista de cambios exigidos al plan, que Netanyahu considera contrario a los acuerdos bilaterales de 2025. Además, enfrenta presión internacional para retirarse a la "Línea Amarilla" —que reduciría su control en Gaza del 70% al 52%— y detener ataques contra líderes terroristas.
El ministro Ze’ev Elkin lideró las voces que piden reiniciar las operaciones militares: "Si no actuamos en dos semanas, será como aceptar el plan", afirmó, respaldado por aliados clave. El ultranacionalista Bezalel Smotrich incluso instó a Netanyahu a "deslegitimar" el documento públicamente: "Ya no hay margen para maniobras", le dijo.
La tensión marca un nuevo capítulo en el conflicto, con Israel decidido a no ceder ante lo que considera una trampa de Hamás, mientras la comunidad internacional observa.

