La Fórmula 1 lleva el GP de Bahréin a Malasia por culpa de la guerra en Oriente Medio
El Circuito Internacional de Sepang volverá al calendario de la Fórmula 1 en 2026, pero con una inusual peculiaridad: albergará el Gran Premio de Bahréin del 2 al 4 de octubre. La medida es una solución de emergencia tras la cancelación de las carreras en Bahréin y Arabia Saudita por el conflicto bélico en la región, que pone en riesgo la seguridad de equipos y pilotos.
A pesar de disputarse en Malasia, el evento mantendrá oficialmente el nombre de Bahréin debido a contratos comerciales con el reino del Golfo. La carrera ocupará el hueco entre los GPs de Azerbaiyán y Singapur, evitando un gran desorden en el calendario.
Un regreso forzado por la guerra
La F1 y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) tuvieron que buscar alternativas tras suspender las pruebas en Oriente Medio. Sepang, que no organizaba una carrera desde 2017, fue la opción elegida tras negociaciones con los gobiernos de Malasia y Bahréin. Stefano Domenicali, CEO de la F1, destacó que la prioridad era "garantizar la seguridad sin afectar la integridad del campeonato".
El circuito malasio, famoso por sus rectas rápidas y lluvias tropicales, era un clásico del Mundial hasta que fue descartado por motivos económicos. Ahora, su regreso supone un alivio para los aficionados, aunque más de la mitad de los pilotos actuales nunca han competido allí.
Incertidumbre en el cierre de temporada
Con esta solución, la F1 mantiene su objetivo de 23 carreras en 2026, pero quedan dudas sobre los Grandes Premios de Qatar y Abu Dabi, previstos para noviembre. Si la guerra obliga a cancelarlos, Imola (Italia) es la principal candidata para albergar el final del torneo.
El retorno de Sepang no solo resuelve una crisis geopolítica, sino que revive un trazado histórico. Malasia podría recuperar así su lugar en el automovilismo de élite, demostrando que la F1 aún puede adaptarse a los conflictos globales.

