Irán está coordinando un aumento de las actividades terroristas contra Israel a través de grupos como Hamás y Hezbollah, según evaluaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Este nuevo esfuerzo conjunto busca reconstruir el denominado «eje del mal» y presionar a Israel desde múltiples frentes, intensificando los conflictos en las regiones del norte y sur del país.
En el norte, Hezbollah está intentando identificar y atacar posiciones israelíes en la cresta de Ali Taher, al sur del Líbano. Recientemente, el grupo terrorista utilizó un dron conectado por fibra óptica para atacar a tropas israelíes, dejando a tres soldados de la unidad especial Yahalom gravemente heridos. Además, las FDI están trabajando para neutralizar a los miembros de Hezbollah que permanecen escondidos en infraestructuras subterráneas en la misma zona. Una fuente militar israelí advirtió que quienes se rindan serán interrogados, mientras que quienes se resistan serán eliminados.
Simultáneamente, Hezbollah está tratando de abastecer a sus miembros atrapados en túneles subterráneos, mientras las FDI bloquean sus rutas de suministro y localizan actividades con drones destinadas a proveer alimentos y otros recursos. Algunos miembros del grupo terrorista habrían comenzado a salir de los escondites en busca de comida, según fuentes militares.
En respuesta a estos ataques, las FDI realizaron operaciones en Nabatieh y otras áreas bajo control operativo israelí. Sin embargo, no se atacó Beirut ni a altos funcionarios de Hezbollah en la capital libanesa debido a una exigencia de Estados Unidos.
En el frente sur, un tanque israelí activó un artefacto explosivo en el sur de la Franja de Gaza, lo que ha sido interpretado como un aumento de la tensión en la denominada Línea Amarilla, que separa las zonas controladas por Israel y Hamás. A pesar de esto, el liderazgo político israelí no ha autorizado una ofensiva más amplia en el centro de Gaza, en parte debido a las presiones de la Casa Blanca para evitar escaladas mayores.
Este panorama subraya el creciente desafío que enfrenta Israel ante una coordinación cada vez más estrecha entre grupos terroristas respaldados por Irán, en un intento por desestabilizar la región desde múltiples frentes. Las FDI continúan trabajando para contrarrestar estas amenazas, aunque el conflicto parece estar lejos de resolverse.












