La respuesta del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a la rebelión del grupo de mercenarios Wagner contra el ejército y las autoridades rusas fue contundente. Zelenski destacó que esta rebelión pone de manifiesto la "debilidad" de Rusia y la deriva autodestructiva que ha tomado el país con su invasión a gran escala de Ucrania.
Zelenski acusó directamente al presidente ruso, Vladímir Putin, sin mencionarlo por su nombre, de elegir el camino del mal y de destruirse a sí mismo. Señaló que Rusia envía columnas de soldados para destruir vidas en otros países, pero no puede evitar que sus tropas le traicionen cuando encuentran resistencia. Zelenski denunció el menosprecio de Putin hacia la gente y lo acusó de enviar a cientos de miles de personas a la guerra para luego esconderse en una barricada cerca de Moscú.
En referencia al discurso de Putin en el que comparó la rebelión de Wagner con la Revolución Bolchevique de 1917, Zelenski afirmó que el rumbo actual de Rusia solo puede llevar a un horizonte similar al de aquel momento histórico. Sin embargo, Zelenski afirmó que Ucrania mantiene su fortaleza y unidad, y aseguró que todos los comandantes y soldados ucranianos saben lo que tienen que hacer.
Estas declaraciones reflejan la postura de Zelenski frente a la situación en Rusia y la rebelión de los mercenarios Wagner, mostrando una actitud de resistencia y determinación por parte de Ucrania.





