Argentina enfrenta un escenario económico cada vez más complejo debido al impacto del alza global del petróleo y la inflación, lo que podría agravar su ya delicada situación financiera. El precio del crudo superó los USD 88 por barril, un nivel cercano al techo que ha marcado tensiones en la economía mundial. Este incremento amenaza con elevar los costos internos y profundizar la crisis inflacionaria en el país sudamericano.
Las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos también están bajo la lupa. Una gobernadora sugirió que podría haber hasta tres incrementos en las tasas de interés este año, aunque la mayoría de los analistas anticipa solo uno para finales de septiembre. El índice de inflación estadounidense, que se dará a conocer este miércoles, será clave. Si supera el 0,2%, podría encenderse una alarma global.
En los mercados financieros, las Bolsas de Nueva York continuaron su tendencia a la baja, reflejando el nerviosismo de los inversores. Mientras tanto, el oro mantuvo su ascenso, consolidándose como un activo refugio. Los países emergentes, incluida Argentina, no escaparon a la presión. El ETF que agrupa a estos mercados retrocedió un 0,7%, mientras que los bonos soberanos argentinos de largo plazo cayeron hasta un 1,61%. El riesgo país aumentó 13 puntos básicos, alcanzando los 461.
En el mercado cambiario argentino, el dólar mayorista bajó a $1.495,50 después de rozar los $1.500. El Banco Central intervino comprando USD 13 millones en un día donde se operaron USD 367 millones. En el ámbito financiero, el dólar MEP subió levemente a $1.526, mientras que el contado con liquidación (CCL) cerró en $1.564. El dólar “blue” también avanzó, ubicándose en $1.535.
La atención ahora se centra en la licitación de deuda del Tesoro argentino programada para este miércoles. Se especula sobre cómo el Gobierno manejará los vencimientos, especialmente tras el sobresalto causado por el “rollover del 144%” en la licitación anterior. La estrategia parece enfocarse en mantener tasas estables y evitar alargar los plazos más allá de enero 2027. Además, se espera que el Gobierno libere liquidez al mercado ante vencimientos poco exigentes.
En el mercado de futuros, el interés abierto aumentó apenas USD 8,3 millones, lo que sugiere una demanda moderada. En la rueda de bonos soberanos “dollar linked”, el volumen fue de USD 126 millones. Los analistas prevén que el Gobierno absorba más pesos en lugar de liberarlos, priorizando la estabilidad de las tasas.
Las tasas locales continúan en alza, con la caución a un día manteniéndose en un 25% anual y las de mediano plazo en un 2,07% mensual. En el Merval, el índice de acciones líderes registró un leve rebote del 1,1% en pesos y del 1% en dólares. Las petroleras fueron las grandes ganadoras, con Ternium subiendo un 7,9% e YPF un 4,05%.
El panorama para Argentina se complica aún más con el conflicto en el Golfo Pérsico, que podría generar un mayor impacto inflacionario. Este jueves se conocerá el nuevo índice de precios local, lo que ha llevado a inversores a buscar cobertura en los BONCER, que ayer subieron hasta un 0,7%. El país enfrenta un momento crítico, donde los desafíos internos se combinan con presiones internacionales, dejando poco margen de maniobra para las autoridades económicas.








