El Kremlin restó importancia al giro de Donald Trump sobre Ucrania, pero advirtió que su postura podría alargar la guerra. La reacción de Moscú llega después de que el exmandatario estadounidense asegurara que, si vuelve a la Casa Blanca, presionará a Kiev para que ceda territorios a Rusia y así poner fin al conflicto.
Funcionarios rusos calificaron las declaraciones de Trump como "improvisadas", pero subrayaron que cualquier retraso en las negociaciones solo beneficiaría a su ejército. "Cada día que Occidente insiste en continuar la guerra, nuestras fuerzas avanzan", declaró un portavoz del gobierno de Vladimir Putin.
Trump, favorito republicano para las elecciones de noviembre, ha criticado repetidamente el apoyo militar de Joe Biden a Ucrania. Sus recientes comentarios generaron alarma en Kiev, donde el presidente Volodímir Zelenski descartó ceder "ni un centímetro" de suelo ucraniano.
Expertos señalan que las palabras de Trump reflejan su histórica cercanía con Putin y podrían debilitar la unidad occidental. Mientras, la Casa Blanca reiteró su compromiso con Ucrania "hasta que gane".
El conflicto, que cumple dos años, sigue sin visos de solución. Rusia controla cerca del 20% del territorio ucraniano, y las bajas en ambos bandos superan las 500.000, según estimaciones de inteligencia occidental.






