Más de 1.900 muertos en el peor brote de ébola de la República Democrática del Congo
El brote de ébola declarado en mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha dejado ya 1.916 muertos y 4.209 contagios, según el último balance del gobierno. La epidemia, la más letal en la historia del país, avanza con una tasa de mortalidad del 45,5% y ha afectado a cinco provincias, con Ituri como el principal foco.
Cifras alarmantes
Casi 600 pacientes permanecen hospitalizados, mientras que 828 personas han logrado superar la enfermedad. Las autoridades han rastreado el 83,4% de los contactos de los infectados, pero la propagación sigue siendo rápida. Este brote ya superó en contagios al registrado entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes.
Expansión sin control
La epidemia, declarada el 15 de mayo, se ha extendido a las provincias de Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo. El Ministerio de Salud congoleño advirtió que el 86,5% de los casos se concentran en Ituri, fronteriza con Sudán del Sur y Uganda. Este último país se declaró "libre de ébola" en julio, tras registrar 20 contagios, la mayoría importados desde la RDC.
Sin vacuna ni tratamiento
La cepa responsable, Bundibugyo, tiene una letalidad de hasta el 50% y no cuenta con vacuna autorizada. El virus, que se transmite por fluidos corporales, provoca fiebre hemorrágica, vómitos y hemorragias internas.
Aunque es el segundo brote más grande de la historia, aún está lejos de la epidemia de 2014-2016 en África Occidental, que dejó 11.000 muertos. La OMS alerta de que este es el de crecimiento más rápido desde su detección. Las autoridades congoleñas enfrentan el desafío de contenerlo en una región con conflictos armados y escasos recursos sanitarios.






