Un dron no identificado provocó un incendio en dos buques vinculados al transporte y procesamiento de gas en el puerto mediterráneo de Damieta, Egipto, según confirmó el gobierno egipcio. El ataque descartó cualquier posibilidad de que se tratara de un accidente operativo, poniendo en alerta las instalaciones energéticas del país.
El incidente afectó primero a la unidad flotante de almacenamiento y regasificación Energos Winter, propiedad de la empresa estadounidense Energos Infrastructure. Las llamas luego se extendieron al GasLog Salem, otra embarcación ubicada en el puerto. Aunque no se reportaron víctimas mortales ni heridos, el evento ha generado preocupación por la seguridad nacional y el suministro energético de Egipto.
Las autoridades egipcias han iniciado una investigación para determinar el origen del dron y los responsables del ataque. Hasta el momento, ninguna organización ha reivindicado la acción. Mientras tanto, el gobierno anunció medidas adicionales para fortalecer la seguridad en sus instalaciones estratégicas.
El Energos Winter desempeña un papel crucial en el sistema energético egipcio, con una capacidad de regasificación de cerca de 450 millones de pies cúbicos diarios, equivalente al 7% del consumo nacional de gas. El incidente ocurre en un momento sensible para Egipto, que ha regresado a importar gas tras una disminución en su producción local y un aumento en la demanda interna.
Aunque el gobierno asegura que cuenta con instalaciones alternativas para mantener el suministro energético, el daño a ambas embarcaciones podría prolongar las reparaciones y reducir el margen de reserva disponible. Entre las opciones para mitigar el impacto se encuentran aumentar el uso de combustibles líquidos y maximizar el aprovechamiento de fuentes renovables.
El ataque también ha encendido las alarmas por su proximidad al canal de Suez y al oleoducto Sumed, infraestructuras clave para el transporte global de energía. En los últimos meses, estas vías han ganado relevancia ante las tensiones en el estrecho de Ormuz y el bloqueo implementado por los hutíes en el mar Rojo.
Irán negó cualquier participación en el incidente, mientras que analistas internacionales advierten que el evento podría llevar a las aseguradoras a aumentar las primas por riesgo de guerra y a las navieras a reforzar sus medidas de seguridad en los puertos egipcios.
El episodio amplía la zona geográfica afectada por las tensiones marítimas, que ya no se limitan al golfo Pérsico y el mar Rojo, sino que alcanzan instalaciones críticas en el Mediterráneo. Egipto, un actor clave en la seguridad energética regional, enfrenta ahora el desafío de proteger sus infraestructuras mientras busca mantener la estabilidad en su suministro interno.








