China y EE.UU. reavivan su guerra comercial a semanas de crucial cumbre entre Xi y Trump
China y Estados Unidos han vuelto a intercambiar sanciones económicas, poniendo en riesgo la frágil tregua comercial entre las dos potencias. Con solo semanas para la cumbre entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, la escalada de tensiones amenaza con cancelar el encuentro o, en el mejor de los casos, forzar un difícil acuerdo.
Pekín ha acusado a Washington de actuar con "cinismo" tras imponer restricciones a 40 empresas chinas, apenas un día después de que ambos países anunciaran avances en las negociaciones. Medios oficiales como China Daily y Global Times han tildado las medidas de "violación grave" de los acuerdos previos y cuestionado la "credibilidad" de EE.UU.
Sanciones quirúrgicas vs. "matonismo unilateral"
China respondió con un paquete de contramedidas "precisas", incluyendo controles estrictos a la exportación de drones y sus tecnologías clave hacia EE.UU., sector dominado por la firma china DJI. También sancionó a siete empresas e instituciones estadounidenses, acusándolas de interferir en asuntos internos, como el conflicto en Xinjiang, región donde Washington denuncia trabajos forzados, algo que Pekín niega.
El Ministerio de Comercio chino justificó las acciones como una respuesta obligada a la "hostilidad" estadounidense, advirtiendo que aún tiene "más herramientas" sin usar. La tensión se agravó cuando EE.UU. prohibió la importación de robots humanoides y cuadrúpedos, alegando riesgos de espionaje, pese a que los principales fabricantes son chinos. Pekín lo calificó de "proteccionismo disfrazado".
Xinjiang y Gaza: la doble moral que enfurece a China
Las críticas de EE.UU. a la política china en Xinjiang, hogar de la minoría uigur, han sido otro punto de fricción. Pekín rechaza las acusaciones y señala la contradicción de que Washington condene supuestas violaciones de derechos musulmanes en China, pero no actúe con igual firmeza ante el conflicto en Gaza.
Mientras los equipos diplomáticos intentan salvar la cumbre de noviembre, el clima dista mucho de la "armonía" mostrada en reuniones anteriores. Con sanciones cruzadas y acusaciones de mala fe, el mundo observa si ambos líderes podrán evitar una ruptura total.

