República Dominicana descubre potencial de gas y petróleo: ¿Una nueva era energética?
Estudios revelan reservas explotables en varias regiones, con especial interés en el área de Sánchez.
Un informe científico respaldado por la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña confirmó la presencia de reservas de gas y petróleo en múltiples cuencas del país. Los hallazgos, aunque modestos en comparación con potencias petroleras, podrían marcar un antes y después en la independencia energética de la nación caribeña.
Hallazgos clave: Gas en Sánchez y petróleo en Maleno
Los investigadores identificaron un potencial significativo de gas asociado a carbón en la región de Sánchez, al norte del país. Este recurso, aún sin explotar, podría convertirse en una reserva estratégica.
Mientras tanto, en el campo Maleno, se detectó un flujo continuo de 5 a 10 barriles diarios de petróleo, mezclado con agua. El informe advierte que este escape, activo desde hace un siglo, ha contaminado suelos y acuíferos. Por ello, se recomienda su control inmediato y almacenamiento para su refinamiento.
Reservas en otras cuencas: Gas en el Cibao y Enriquillo
Los estudios geoquímicos revelaron que las cuencas de Azua, San Juan, Enriquillo y Cibao albergan rocas con hidrocarburos de origen marino, aunque en cantidades moderadas.
- Cibao y Enriquillo destacan por su potencial gasífero, con reservas estimadas en 867.65 mil millones de pies cúbicos.
- Azua-San Juan presenta reservorios de petróleo con porosidad efectiva de hasta 19%, aunque las reservas recuperables son limitadas: entre 46.9 y 107.2 millones de barriles.
¿Viable económicamente?
Aunque las reservas son menores que las de países petroleros tradicionales, el informe las califica como "económicamente explotables". Su desarrollo podría reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la seguridad energética dominicana.
Conclusión: Un paso hacia la autosuficiencia
Los hallazgos abren la puerta a una posible industria local de hidrocarburos, aunque con desafíos técnicos y ambientales. Las autoridades ahora enfrentan una decisión clave: invertir en exploración avanzada o mantener el statu quo.
Mientras tanto, el campo Maleno urge intervención, no solo por su valor energético, sino para mitigar un daño ambiental que ya cumple 100 años.
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