Una multitud de ciudadanos marchó este domingo en Haina, provincia de San Cristóbal, para exigir justicia por las más de 230 víctimas mortales del colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025. La manifestación, organizada por el Movimiento Justicia Jet Set y el grupo Los Haineros Dorados, recorrió las calles de la localidad hasta llegar al mural conmemorativo en honor a los fallecidos, ubicado en el sector El Distrito.
El evento reunió a sobrevivientes y familiares de las víctimas, quienes portaron pancartas y expresaron su dolor por lo que calificaron como una tragedia evitable. Julio Berroa, líder de Los Haineros Dorados, aseguró que la comunidad de Haina está unida en su demanda de justicia. "Apoyaremos esta causa hasta el final", declaró, mientras que Anastasio Peguero, padre de una de las víctimas, enfatizó: "Ninguna vida tiene precio, y esta lucha no terminará hasta que se haga justicia".
El sacerdote Rogelio Cruz, presente en la marcha, pidió que el 8 de abril sea declarado día de duelo nacional para honrar a los fallecidos. Además, criticó la falta de acciones concretas por parte de las autoridades. "No hay otro camino que aplicar la justicia. Esto no puede quedar impune", afirmó el religioso.
Ana María Ramírez, presidenta del Movimiento Justicia Jet Set y sobreviviente del desplome, solicitó al presidente Luis Abinader que aborde el tema en su próximo discurso de rendición de cuentas, previsto para el 27 de febrero. "Queremos que el presidente se pronuncie sobre esta tragedia. No podemos permitir que haya indiferencia", expresó.
El Ministerio Público ha responsabilizado a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento, quienes enfrentan cargos por homicidio involuntario y lesiones graves. Sin embargo, los manifestantes aseguran que el proceso judicial avanza con lentitud y exigen medidas más contundentes.
La tragedia del Jet Set ha dejado una profunda huella en la comunidad de Haina y en todo el país, generando un amplio debate sobre la seguridad en lugares públicos y la responsabilidad de los dueños de negocios. Las demandas de justicia y conmemoración continúan vigentes, mientras las familias de las víctimas esperan respuestas concretas de las autoridades.
