La Policía Nacional detuvo en La Vega a un hombre acusado de acosar digitalmente a una adolescente de 13 años y enviarle contenido sexual explícito. El arresto, realizado en una estación de combustible, se produjo tras una investigación coordinada entre el Departamento de Investigación de Trata y Tráfico de Personas y el Ministerio Público, en cumplimiento de una orden judicial. Este caso ha vuelto a poner sobre la mesa la preocupación por el aumento de delitos cibernéticos contra menores en el país.
El imputado, identificado como Carlos Eduardo Gil Jiménez, habría contactado a la menor a través de un perfil falso en Instagram y luego continuó el acoso mediante WhatsApp. Según las autoridades, el hombre persistió en enviar material audiovisual inapropiado incluso después de conocer la edad de la víctima. La madre de la adolescente presentó la denuncia el pasado 13 de enero, lo que activó las pesquisas policiales.
El operativo que llevó a la captura se basó en labores de inteligencia que confirmaron que el acusado planeaba encontrarse con la menor. El arresto se efectuó en el momento en que Gil Jiménez intentaba concretar el encuentro en una gasolinera de la zona. Este tipo de delitos, conocidos como "grooming" (acoso sexual en línea), han registrado un incremento alarmante en los últimos años, especialmente en plataformas sociales y aplicaciones de mensajería.
El caso será procesado bajo la Ley 136-03, que protege los derechos de niños, niñas y adolescentes, y el Código Penal Dominicano, que sanciona los delitos de índole sexual. Las autoridades han reiterado la importancia de la vigilancia parental y la educación digital para prevenir este tipo de situaciones. Además, han instado a los padres a denunciar cualquier comportamiento sospechoso en línea.
Este arresto marca un nuevo esfuerzo en la lucha contra la explotación y el acoso digital en República Dominicana, donde las instituciones han intensificado las acciones para proteger a los menores. Las consecuencias legales para el acusado podrían incluir penas severas, dependiendo del resultado del proceso judicial. Mientras tanto, el caso sigue siendo investigado para determinar si existen más víctimas o posibles complicidades.

