Un operativo conjunto entre la Policía de Colombia y la Guardia Civil española culminó con la captura de Jhon Henry González Herrera, alias "Medio Labio", considerado uno de los principales operadores financieros del Clan del Golfo, la organización criminal más poderosa de Colombia. El arresto, realizado en Medellín, marca un duro golpe a la estructura financiera y logística de esta banda, responsable del tráfico de cocaína a Europa y otros continentes.
González Herrera, identificado como un "narco invisible", habría lavado millones de euros a través de inversiones inmobiliarias, sociedades ficticias y activos virtuales. Según la Fiscalía colombiana, desde 2021 abandonó el sistema financiero formal y recurrió al método "hawala", un sistema de transferencia de dinero basado en códigos y redes encriptadas. Esta técnica le permitía mover fondos sin dejar rastros evidentes.
La detención se produjo en el marco de la operación internacional "Gulupa II", iniciada en 2022 por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil española. Esta investigación logró desarticular parcialmente una red que introducía más de 120 toneladas anuales de cocaína en Europa, utilizando puertos de España, Bélgica y Países Bajos. Las autoridades atribuyen a González Herrera el movimiento de cerca de 40 millones de euros en menos de seis meses y la incautación de más de 16 toneladas de cocaína en varios países.
El detenido también habría coordinado bodegas de acopio en Costa Rica y República Dominicana, donde se almacenaban cargamentos de hasta 20 toneladas de cocaína. Además, mantenía vínculos con mafias europeas, carteles mexicanos y redes asociadas al Cartel de los Soles en Venezuela, consolidando rutas de narcotráfico hacia Europa y África.
La fiscal delegada para las Finanzas Criminales, Aura Liliana Trujillo, aseguró que esta captura descabeza la rama logística y financiera del Clan del Golfo. Sin embargo, la investigación continúa para identificar a otros implicados en la red criminal. González Herrera enfrentará cargos por lavado de activos, tráfico de estupefacientes, enriquecimiento ilícito y concierto para delinquir.
Este operativo refuerza la colaboración internacional en la lucha contra el narcotráfico y representa un avance significativo en la desarticulación de una de las organizaciones criminales más temidas de la región. Las autoridades esperan que esta detención debilite las operaciones del Clan del Golfo y frene el flujo de drogas hacia mercados internacionales.

