Azua: el tesoro colonial olvidado que podría reescribir la historia dominicana
La provincia de Azua, clave en la dominación española del Caribe, guarda bajo el polvo y el abandono vestigios que podrían redefinir el relato histórico nacional. Mientras las Ruinas de Pueblo Viejo reciben atención por la búsqueda del cacique Enriquillo, decenas de sitios arqueológicos —desde ingenios azucareros hasta la primera posada colonial— languidecen sin protección, pese a su valor patrimonial.
Expertos denuncian un "apagón histórico" deliberado. "Hay sectores que prefieren mantener a Azua en el olvido", afirma Julio Merán, gestor cultural impulsor del proyecto para rescatar los restos de Enriquillo, líder taíno que desafió el imperio español en el siglo XVI. Entre los lugares abandonados destacan el ingenio Cepí Cepí y la Plaza de los Taínos, esta última a solo 15 km de la ciudad moderna.
Fuentes del Ministerio de Cultura reconocen que, aunque existen planes para recuperar estos espacios, los recursos son limitados. Mientras, historiadores advierten que el deterioro avanza: estructuras coloniales únicas, como un presunto hotel del siglo XVI, se desintegran sin intervención.
El contraste es evidente. Mientras países como México o Perú capitalizan su pasado prehispánico, República Dominicana pierde piezas clave de su memoria. Las promesas de restauración hechas por autoridades locales siguen sin materializarse. El reloj corre para salvaguardar lo que queda de la Azua que fue epicentro del poder colonial.

