Un nuevo apagón masivo paralizó este lunes varias provincias de República Dominicana, incluido el Gran Santo Domingo, generando caos en el transporte público, colapsos vehiculares y afectando servicios esenciales. El incidente, el segundo en menos de tres meses, ha encendido las alarmas sobre la fragilidad del sistema eléctrico nacional y su impacto en la vida cotidiana de los ciudadanos.
El expresidente Leonel Fernández no tardó en reaccionar, calificando la situación como "grave" y señalando que el país "se está quedando a oscuras". Según Fernández, la repetición de estos eventos es un claro indicio de la falta de inversiones necesarias para modernizar el sistema eléctrico y diversificar las fuentes de generación de energía. "Las neveras, que ya estaban vacías, ahora están apagadas", declaró, enfatizando las consecuencias directas para la población.
El apagón afectó significativamente el transporte urbano, con estaciones del Metro y el teleférico detenidas durante varios minutos. Además, semáforos fuera de servicio en las principales ciudades provocaron embotellamientos y caos vial. La Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) informó que el Metro reanudó sus operaciones tras una pausa de 12 minutos, mientras la Policía Nacional reforzó el patrullaje preventivo para mantener el orden.
La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) confirmó que el corte fue causado por una falla en el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado y activó sus protocolos para restablecer el servicio de manera gradual. Sin embargo, la Dirección General de Pasaportes advirtió que el apagón afectó temporalmente su conectividad, lo que podría generar retrasos en los procesos de validación y captura de datos.
Este incidente se suma a una serie de problemas recurrentes en el sector eléctrico dominicano, que ha sido señalado como uno de los principales desafíos para el desarrollo económico y social del país. Las autoridades han sido criticadas por la falta de una planificación adecuada y la incapacidad para garantizar un suministro estable de energía.
El llamado de Fernández a invertir en el sector eléctrico y mejorar su gestión resuena en un contexto en el que los ciudadanos enfrentan cada vez más dificultades para acceder a servicios básicos. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad del gobierno para abordar una crisis que, de no resolverse, podría tener implicaciones más profundas en la economía y la calidad de vida de los dominicanos.
Mientras las autoridades trabajan para normalizar el servicio, el país espera respuestas concretas que eviten que estos apagones se conviertan en una constante. La atención ahora está puesta en las medidas que se tomarán para fortalecer un sistema eléctrico que, según expertos, necesita urgentes reformas.

