El alza sostenida del precio del oro en los mercados internacionales podría convertirse en una fuente crucial de ingresos para la República Dominicana, según destacó el presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle. El líder político aseguró que este escenario ofrece al Estado una oportunidad única para fortalecer sus finanzas públicas sin necesidad de imponer nuevos gravámenes a la población.
En un contexto nacional donde la presión fiscal y el costo de vida han sido temas recurrentes, Antún subrayó que el incremento en el valor del metal precioso se traduce automáticamente en mayores recaudaciones para el país. Esto se debe a los impuestos, regalías y beneficios que las empresas mineras están obligadas a pagar bajo la legislación vigente. “Este dinero llega sin afectar el bolsillo de los ciudadanos, sin generar inflación y sin reducir el poder adquisitivo de las familias dominicanas”, explicó.
Sin embargo, el dirigente político advirtió que para maximizar estos beneficios, el Estado debe garantizar una administración eficiente y transparente de los recursos provenientes de la minería. Destacó la importancia de evitar prácticas como la evasión fiscal o la subvaluación de exportaciones, que podrían reducir la participación justa del país en las ganancias del sector. Además, sugirió revisar periódicamente los marcos contractuales y fiscales para asegurar que la nación capture una proporción razonable de las rentas extraordinarias generadas por los altos precios del oro.
Antún también propuso que los ingresos adicionales derivados de esta bonanza se destinen prioritariamente a áreas clave como educación, salud, infraestructura, agua potable y protección ambiental. “La riqueza de un recurso no renovable debe transformarse en capital humano y social duradero. Solo así el oro se convertirá en bienestar real para todos los dominicanos”, afirmó.
El presidente del PRSC concluyó señalando que el momento actual representa una oportunidad histórica para impulsar el desarrollo sostenible del país. “Aprovechar esta coyuntura exige institucionalidad sólida, transparencia y visión de largo plazo. El oro puede ser una palanca de progreso, siempre que se administre con responsabilidad y en beneficio del pueblo”, finalizó.
Este planteamiento llega en un momento en el que el gobierno busca alternativas para equilibrar sus finanzas sin recurrir a medidas impopulares, lo que podría generar un debate nacional sobre el manejo de los recursos naturales y su impacto en el desarrollo económico.
