El clima político en República Dominicana se ha calentado tras un enfrentamiento público entre el presidente Luis Abinader y el expresidente Leonel Fernández, marcando el inicio de lo que podría ser una batalla electoral anticipada. Este choque verbal ha reactivado las bases de sus respectivos partidos y ha puesto en evidencia las tensiones en un escenario político ya de por sí polarizado.
Abinader, líder del Partido Revolucionario Moderno (PRM), arremetió contra la oposición durante el aniversario de su partido en Santiago, acusando a sus rivales de aferrarse a un pasado que el país quiere dejar atrás. "Siguen aferrados a un pasado que el país no quiere repetir y prometen un futuro que nunca saben explicar", declaró el mandatario, en una clara referencia al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y a la Fuerza del Pueblo (FP). Aunque Abinader no puede optar a la reelección, ha intensificado su discurso defensivo, reforzando la identidad del PRM como un partido con principios sólidos y una militancia comprometida.
Leonel Fernández, líder de la FP, respondió rápidamente a las críticas de Abinader, desafiando su retórica con un mensaje contundente en redes sociales. "Los dominicanos saben que la realidad de sus bolsillos no se resuelve ni con arrogancia ni con búsquedas en Google, sino con políticas", escribió Fernández en su cuenta de X. Además, criticó lo que describió como "pasmosa arrogancia" del gobierno ante una oposición que, según él, está ganando terreno.
Por su parte, Danilo Medina, líder del PLD, también ha entrado en la refriega política. Durante una visita a Barahona, Medina cuestionó el aumento desproporcionado del costo de la presa de Monte Grande, que pasó de 249 millones de dólares a triplicar su presupuesto inicial. Medina aprovechó la ocasión para destacar el crecimiento institucional del PLD y asegurar que su partido derrotará al oficialismo en las próximas elecciones.
Este intercambio de críticas entre los tres principales líderes políticos del país refleja una recomposición del tablero electoral, tradicionalmente dominado por el PRM y la FP. Aunque la precampaña electoral oficial no comenzará hasta octubre del próximo año, los partidos ya están movilizando a sus bases y llevando sus mensajes a las calles, desafiando las reglas del cronograma establecido.
El enfrentamiento entre Abinader, Fernández y Medina no solo ha intensificado las tensiones políticas, sino que también ha puesto en evidencia las divisiones profundas que caracterizan el panorama electoral dominicano. Con las elecciones en el horizonte, este choque de titanes podría definir el rumbo político del país en los próximos meses.

