El exjugador de la NBA Lamar Odom enfrenta cargos por conducir bajo la influencia del alcohol tras ser arrestado en enero en Las Vegas, según confirmó su abogado. El caso ha resonado en el mundo del deporte debido a la carrera destacada del exbaloncestista, ganador de dos anillos con Los Angeles Lakers, y su lucha pública contra las adicciones. Odom decidió declararse sin oposición ("no-contest"), lo que reducirá el cargo de DUI a conducción temeraria, evitando así un juicio formal y la admisión de culpabilidad.
Los hechos ocurrieron el 17 de enero, cuando un agente de la Policía Estatal de Nevada detectó a Odom conduciendo a más de 160 km/h por una autopista en Las Vegas. Según el informe policial, el exjugador cambió de carril sin señalizar y presentaba ojos rojos y un olor a marihuana, junto con un acompañante masculino no identificado. Odom fracasó en una prueba de sobriety y fue arrestado después de cambiar varias veces su versión ante los agentes.
Lamar Odom, de 46 años, fue seleccionado en el puesto número 4 del Draft de la NBA en 1999 y tuvo una trayectoria de 14 temporadas en la liga. Ganó dos campeonatos consecutivos con los Lakers en 2009 y 2010, además de ser nombrado Mejor Sexto Hombre en 2011. Sin embargo, su carrera se vio truncada por problemas con las drogas y el alcohol, que también afectaron su vida personal. Su matrimonio con Khloe Kardashian, figura mediática y estrella de reality shows, terminó en divorcio en 2016 tras varios años de dificultades.
Este incidente se suma a una serie de episodios desafortunados en la vida de Odom, incluyendo una sobredosis casi fatal en 2015 que lo dejó en coma durante tres días tras ser encontrado inconsciente en un burdel de Las Vegas. Aunque asegura no recordar haber consumido drogas aquella noche, el exbaloncestista ha hablado públicamente sobre las secuelas físicas, incluyendo 12 derrames cerebrales y seis ataques cardíacos. Su historia fue recientemente documentada en un especial de Netflix titulado "Untold".
El caso judicial marca otro capítulo complicado en la vida póstuma al baloncesto de Odom, cuyo legado deportivo ha quedado opacado por sus problemas personales. Con la reducción de cargos, el exjugador evita un juicio que podría haber atraído aún más atención mediática, pero su situación sigue siendo un recordatorio de los desafíos que enfrentan muchos deportistas tras retirarse. El próximo paso será ver cómo este incidente afecta su imagen pública y su proceso de recuperación personal.




