El primer draft de Dana Brown con los Astros: balance a tres años y expectativas por cumplir
Tres años después de su primer draft como gerente general de los Astros de Houston, Dana Brown enfrenta un balance mixto. Su ambiciosa meta de reclutar al menos cuatro jugadores para las Grandes Ligas en la selección de 2023 aún no se materializa, aunque dos nombres ya han debutado y un tercero está en camino.
Brice Matthews, elegido en la primera ronda (puesto 28), se consolidó en el roster activo en 2026 y supera en rendimiento a varios elegidos antes que él. Jake Bloss, seleccionado en tercera ronda, hizo historia al debutar en menos de un año, pero fue traspasado a los Azulejos de Toronto en un movimiento sorpresivo. Ethan Pecko, lanzador de sexta ronda y premiado recientemente en la Liga de la Costa del Pacífico, podría ser el próximo en ascender, posiblemente este fin de semana ante los Rangers.
El contexto no ha sido fácil. Limitados por un bajo presupuesto para firmas, los Astros perdieron oportunidades como Kevin McGonigle (elegido nueve puestos después de Matthews por Detroit). Además, las lesiones han frenado a Alonzo Tredwell (segunda ronda), la mayor esperanza restante, quien no ha lanzado en 2027 por problemas en el hombro. Otros como Cam Fisher (cuarta ronda) ya fueron liberados, mientras que Chase Jaworsky (quinta ronda) fue incluido en un intercambio.
A pesar de todo, hay destellos de potencial en las rondas tardías. Nehomar Ochoa (11.ª ronda) y Anthony Huezo (12.ª), ambos menores de 21 años, destacan en ligas menores, al igual que Jackson Nezuh (14.ª ronda), considerado entre los 15 mejores prospectos del equipo.
Aunque el objetivo de Brown aún es alcanzable, la duda persiste: ¿lograrán estos jugadores trascender más allá del rol secundario? Por ahora, el draft de 2023 parece destinado a ser recordado como correcto, pero no transformador. El tiempo dirá si alguno de estos talentos redefine ese pronóstico.




